Lo que vais a leer ha sido por una apuesta. Convertirnos en peregrinas del Camino de Santiago.

No hay requisitos de tiempo o zona y decidimos estrenarnos con el tramo que va de Zumaia a Deba, en la costa guipuzcoana. Eso si, nos desviaremos algo del trazado establecido para los peregrinos, el que va por Itziar, para adentrarnos en otro más escondido y secreto, el del flysch de la costa guipuzcoana. Dejamos el coche en Deba, donde dormiremos, y desde allí en tren hasta Zumaia.

Deba Zumaia flysch Gipuzkoa

Saliendo de Zumaia, en la costa de Gipuzkoa

Bastones en mano y piernas bien dispuestas nos lanzamos al camino atravesando la localidad costera y ascendiendo a la parte alta de pueblo por una de sus más antiguas calles hasta encontrar la indicación a la ermita de San Telmo, famosa hoy por la película «Ocho apellidos vascos«.

La Ermita de San Telmo en Zumaia. Uno de los escenarios donde se rodó "8 apellidos vascos" Foto de Kostybit https://flic.kr/p/cdZj3Y

La Ermita de San Telmo en Zumaia. Uno de los escenarios donde se rodó «8 apellidos vascos» Foto de Kostybit https://flic.kr/p/cdZj3Y

El pequeño templo está al comienzo de un acantilado, en el borde, como haciendo equilibrios sobre el abismo que cae al mar. La vista «de película»: una sucesión de inmensas planchas de roca cayendo en vertical sobre el mar e internándose hasta 300 metros en las aguas. Es la rasa mareal o flysch , uno de los mayores tesoros de la costa vasca. Millones de años de historia geológica escritos en los estratos rocosos que la acción del mar ha ido dejando al descubierto.

Flysch de Zumaia en la costa de Gipuzkoa

Flysch de Zumaia en la costa de Gipuzkoa

Seguimos subiendo y bajando por la serpenteante senda, bordeando la gran cresta del flysch hasta que el camino nos introduce en un bucólico valle que nos llevará a Elorriaga. En esta encrucijada las señales indican que los peregrinos deben seguir dirección Itziar y Deba, pero nosotras preferimos el estrecho sendero que nos devuelve al mar.

El paseo nos va mostrando huertas, caseríos y verdes campas hasta adentrarnos en un bosque precioso en el que nos sorprende esta obra que algún artista anónimo y sobrado de tiempo dejó en un lateral del sendero. ¿ O serán los duendes del bosque que se aburren?

Flysch Zumaia en la costa guipuzcoana

Estamos llegando a la punta de Sakoneta, pero antes nos desviamos unos metros hasta el mirador de Portutxiki para tener una perspectiva general de paisaje y de los kilómetros ya recorridos.

Mirador de Portutxiki en la ruta del Flysch entre Zumaia y Deba

Mirador de Portutxiki en la ruta del Flysch entre Zumaia y Deba

Sin duda el paisaje es impresionante, tanto así que en un momento nos crecemos y nos sentimos tan valientes que hasta decidimos bajar al flysch por una cuerda que vemos colocada en un borde del acantilado. ¿Si otros lo hacen? Lo difícil fue subir luego….

Ruta del Flysch Zumaia Deba costa Gipuzkoa

Bajando al Flysch y desfiando el vértigo

Ya es la hora del hamaiketako y después del susto decidimos reponer fuerzas observadas atentamente por un simpático burro que no parece saber que vive en uno de los lugares más bellos del mundo.

Burro en las campas cercanas a la costa entre Zumaia y Deba

Unas horas más tarde, ya con muchas ganas y dolor de pies, llegamos a Deba para aposentar nuestro sano cansancio en medio de la plaza con dos merecidas cervezas a nuestro alcance.

Deba (Gipuzkoa)

Deba (Gipuzkoa)

Nuestra falta de entrenamiento nos hacia sospechar que podíamos acabar muy cansadas por lo que ya veníamos con la reserva para pasar la noche en el Aisia Deba. Aunque lo encontramos un poco decadente, esta magníficamente situado a pie de playa y cuenta con un pequeño centro de talasoterapia. Allí dejamos a remojo el cansancio de la jornada y salimos tan relajadas que casi podríamos recorrer el camino de vuelta hasta Zumaia. A la mañana siguiente llovía, aunque a los surfistas  no parece importarles.

Hotel Aisia en Deba. Gipuzkoa

Hotel Aisia en Deba. Ruta del Flysch

Algún día ganaremos la apuesta.