Fachada del asador Pauli en Plentzia

Fachada del asador Pauli en Plentzia.

Ubicado en el casco histórico de la villa marinera de Plentzia, escondido entre una de las empinadas callejuelas que dan a la ría, el Asador Pauli ha sido para nosotras todo un descubrimiento.  Lo cierto es que nos gustan las tascas, esas casas de comidas de antaño que casi ya ni existen y que están llenas de las historias del lugar y de sus gentes; Esos lugares donde la comida es tradición, donde el secreto está en la mezcla entre un buen producto y el saber de un buen cocinero.

Además de su oferta de carnes, pescado y marisco a la brasa, el asador Pauli ofrece  los fines de semana un menú de 20 euros que incluye entremeses, dos segundos y postre. Y cuando decimos dos segundos, decimos dos segundos con mayúsculas. Contundentes.

La historia empieza con los entremeses. Un clásico a base de langostinos a la plancha, croquetas y paletilla ibérica que te hace sentir como en las bodas a las que íbamos de niñas. Todo de 10, pero es que las croquetas (de jamón) están de matrícula de honor.

Entremeses en el Asador Pauli de Plentzia

Entremeses en el Asador Pauli de Plentzia

La opción segundo plato proponía en esta ocasión un exquisito bacalao al pil pil de los de concurso, con un toque innovador de verduras caramelizadas. En mi caso opté por un sólo segundo, así que me pusieron ración doble.

Bacalao al pil pil en el Asador Pauli de Plentzia

Bacalao al pil pil en el Asador Pauli de Plentzia

El 2º segundo plato consistió en Rabo de ternera al vino tinto. Fino y sabroso a decir de los comensales, y salva de aplausos para «Trampas» que así le llaman al cocinero.

Rabo de ternera al vino tinto en el Asador Pauli de Plentzia. gastronomía vasca, cocina, Bizkaia, Vizcaya

Rabo de ternera al vino tinto en el Asador Pauli de Plentzia

Después llegaron los postres: tartas, flanes, queso con membrillo y, lo mejor, la conversación con Joseba, un camarero no al uso y un auténtico crack.

Joseba, el encargado del Asador Pauli en Plentzia

Joseba, el encargado del Asador Pauli en Plentzia

Joseba nos contó mil historias divertidas de los 74 años del Asador Pauli y de sus habituales; historias de viajeros de distintas procedencias que acabaron amigos en torno a un buen pescado, una botella de vino y alguna que otra copa.

Historias de las que nos gustan. Como el buen comer y el buen cocinar de esta tasca auténtica de Plentzia.